Covibar: un barrio con mucho corazn + Noticias

Covibar: un barrio con mucho corazn


Texto: P. Campelo y E. G. Delgado Fotos: Luis Garca Craus

Amanece en Covibar con energa en sus aceras. La gente se arremolina en las paradas de autobs, y el fro apresura el paso del viandante. Abren los comercios del barrio; gente jubilada se entrega a los paseos matutinos y el personal de Rivamadrid comienza a adecentar las calles.

As arranca el trasiego diario en la zona con ms densidad de poblacin del municipio, delimitada por los parques Lineal y del Encuentro, la Caada Real y la carretera de Valencia. Dentro, residen 17.200 personas, y mueven la economa ms de 200 comercios.

En 2018, el rea decana del oeste del municipio cumple 40 aos desde su concepcin y 35 desde la llegada de sus primeras familias. En 1978, la idea de crear un proyecto urbano destinado a la vida en comunidad, con espacios colectivos propiedad de sus habitantes y lugares para la cultura y el deporte cobraba fuerza en la mente de Armando Rodrguez Vallina, idelogo de la Cooperativa Obrera de Viviendas Baratas (Covibar).

Obligado a exiliarse para evitar la represin franquista que, en su caso, se habra saldado con la crcel, se instal en Pars y se form en economa y urbanismo. A su regreso, con la maleta cargada de ideas, busc el lugar donde desarrollar su proyecto de urbanizacin.

Tras visitar numerosos terrenos de la regin, su mente creativa pudo visualizar hogares y vida de barrio en una parcela prxima al lugar donde la ciudad de Madrid verta sus residuos.

Comenzaba as la conquista del oeste ripense: un paraje dominado por los malos olores de las aguas residuales y que distaba cinco kilmetros del Casco Antiguo. En cinco aos, la gesta se transform en realidad, y en marzo de 1983 fueron entregadas las primeras viviendas.

Ese ao residan en el municipio 821 personas. As nacieron las diez mancomunidades que aglutina hoy Covibar. Se trata de zonas de edificios que alojan las viviendas sobre suelo privado de uso pblico dentro de un permetro abierto al trnsito de personas y vehculos. "Se dise con espacios abiertos y zonas privadas de uso pblico.

El Ayuntamiento decidi intervenir en la mejora de estas zonas comunes, como con la municipalizacin del alumbrado, en 2016", explica el concejal del barrio Oeste, Jos Luis Alfaro, sobre la gestin de los gastos de este modelo de arquitectura urbana, an hoy novedoso. Casi cuatro dcadas despus, este "corazn" de barrio pasa por un proceso de transformacin para actualizar esas zonas privadas de uso pblico. Para ello, como apunta el edil, parte de los gastos de renovacin los adopta el Ayuntamiento a travs de la firma de convenios.

El pasado 14 de diciembre, la Junta de Gobierno Local aprob uno con la mancomunidad de Covibar para mejorar la accesibilidad de dos reas comerciales muy transitadas. Con una inversin de 45.000 euros, se construirn dos rampas: una entre las plazas Miguel Hernndez y Blas de Otero (plaza de las ranas), y otra entre las plazas Pablo Picasso y Pau Casals.

La medida beneficia a las 6.000 personas que residen en la urbanizacin, y mejora el acceso a los comercios, algunos de ellos, de los ms antiguos de estas urbanizaciones. Con anterioridad, el Ayuntamiento firm convenios similares para renovar otras zonas, como las aceras de la mancomunidad 2-3.

"Tenemos el objetivo de realizar un trabajo especfico en las reas pioneras, tambin con la urbanizacin Pablo Iglesias. Llevamos a cabo un proceso importante de participacin pblica para detectar necesidades, y buscamos financiacin. Los fondos FEDER duplicaron la inversin que prevea el Ayuntamiento", sostiene Alfaro. Un punto clave reside en la mejora de la accesibilidad y la transitabilidad de un rea urbana con comercios a pie de calle.

"Las escaleras que hay ahora disuaden a quien accede a la plaza de las ranas. Las rampas mejorarn el trnsito hacia los comercios", ejemplifica el concejal. Estas actuaciones suponen un ahorro para quienes residen en las mancomunidades, aliviando la presin en sus cuotas mensuales. Cuestiones como la limpieza o la jardinera ya las asume la empresa municipal de servicios Rivamadrid.

"Tenemos la intencin de seguir trabajando y colaborando con el objetivo de mejorar la comunicacin del barrio, sobre todo, en las reas comerciales", avanza Alfaro.

MEJORAS PARTICIPADAS

En el marco de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI) se preguntaron a la poblacin 25 cuestiones relativas al medio ambiente, equipamiento en Tecnologas de la Informacin y Comunicacin (TIC), infraestructuras y asuntos sociales. Buena parte de las intervenciones fruto de este proceso de participacin tienen como destino zonas del oeste de Rivas, incluida Covibar.

La inversin para esta estrategia que busca hacer crecer la ciudad de manera sostenible proviene de los fondos europeos FEDER. Adems, dentro del Plan Municipal de Inversiones (PMI), que cuenta con 29 millones de euros hasta 2020 para renovar la ciudad, distintos viales se han sometido a trabajos de reparacin del firme, labores que continuarn este ao, y los centros escolares de esta rea de Rivas, el Mario Benedetti, El Olivar, El Parque y la escuela infantil Platero han visto renovadas parte de sus instalaciones gracias, tambin, al PMI y al trabajo participado en sus consejos escolares, donde se priorizaron las obras a ejecutar.

Con todo, el distrito ms habitado y transitado de la ciudad llega a la edad madura manteniendo la vocacin de barrio con la que naci, y consolidado ya como un lugar de servicios e instalaciones modernas o comercios y donde, an hoy, la gente se saluda por las calles.

Cmo valoran Covibar sus habitantes?

Dos presidentes de mancomunidades repasan las ltimas mejoras de espacios comunes, una vecina pionera relata cmo ve hoy su barrio y una comerciante explica cmo es llevar un negocio en esta zona de la ciudad.

Victoria Escobar. Duea de una tienda de 21 aos

Victoria Escobar salt de Coslada a Rivas hace 21 aos. Su marido visitaba mucho el municipio por su trabajo como representante comercial, y les atrajo la zona nada ms visitarla juntos. "Covibar es un barrio muy activo, muy de gente en la calle, con muchos espacios verdes. Se ve mucha vida. Adems tenemos muy buenos servicios y, sobre todo, comercios locales", describe. Al llegar, esta vecina se hizo cargo de la tienda de moda y complementos para mujeres "de todas las edades y tallas" Tope, en la conocida como plaza de las ranas.

"Ya funcionaba antes de que nosotros llegramos, as que la cogimos y llevamos con ella desde que vivimos en Rivas, 21 aos". Incluso en pocas de crisis econmica, y pese al aumento de grandes superficies comerciales, el negocio de Victoria Escobar resiste en Rivas. "La gente cada vez va ms a los centros comerciales y todo se complica, aunque aqu, por ahora, seguimos teniendo clientes fieles que vienen todos los das y que hacen vida de barrio. Y eso es muy importante porque, en mi opinin, la economa local se mueve en los comercios locales, no en los grandes centros comerciales. Por ahora, nos mantenemos", resume.

Hace ya ms de dos dcadas, esta vecina supo ver las posibilidades de estas manzanas. "Hay mucha vidilla para los negocios. Sabamos que iba a funcionar. Slo espero que me llegue hasta jubilarme", anhela Victoria, de 56 aos.

Mara Jos Torres. Vecina pionera

El 7 de mayo de 1983, Mara Jos Torres recal en Covibar para empezar nueva etapa. Recin casada, pas la noche de bodas en su hogar ripense, al que accedi subiendo las siete plantas por las escaleras.

"No funcionaba el ascensor", recuerda. Los pisos se haban entregado en abril, por lo que ella fue de las primeras en asentarse. Desde entonces, ha sido testigo de la evolucin. "He visto una gran transformacin, y me gusta. Apost por el que crea yo que iba a ser un gran municipio y acert. Ha mejorado en todo", sintetiza.

"Covibar est muy bien planteado como barrio desde el principio y ha tenido un buen desarrollo, as que ahora lo que toca es lavarle la cara y acicalarlo", destaca como retos de futuro. Como aspectos fuertes destaca la proximidad a la capital "pero no vivir all". "Me encanta ir a Madrid, pero luego me gusta volver a mi tranquilidad. Tambin hay muchas zonas verdes y parques para nias y nios. Adems est el centro de salud aqu al lado", enumera. Salir "de caas" por la zona, "pasear" o "ir de tiendas" por el comercio local son otros de los aspectos que destaca esta vecina pionera.

Sobre las cuestiones a mejorar, Mara Jos Torres recalca el transporte dentro de la ciudad.  "Tenemos muy buenas conexiones hacia Madrid, pero no tanto las interiores". Trabajo como monitora en el comedor del colegio pblico Jos Saramago y no hay suficientes lneas ni la frecuencia es muy rpida para llegar hasta all", lamenta.

Adems, esta vecina es la coordinadora del club de ftbol sala Rivas Futsal, y considera que "se debera acondicionar el pabelln de El Olivar", donde entrenan y juegan. "El techo est un poco viejo", apunta.

Carlos Arrabal. Presidente de la Mancomunidad de Covibar

Explica Carlos Arrabal, presidente de la Mancomunidad de Covibar, la ms poblada de la zona, que este barrio "se ha hecho mayor" con sus habitantes, por lo que apremia su actualizacin. "Hay muchos desniveles que ahora se salvan con escaleras, y es necesario habilitar accesos para personas con movilidad reducida", sostiene.

La instalacin de rampas viene a solventar parte de esta problemtica. "Es la nica solucin, pero no en todos los sitios se pueden colocar", avanza. Fruto del convenio firmado con el Ayuntamiento, la Mancomunidad conectar con esta infraestructura las plazas Pau Casals con Pablo Picasso, y Miguel Hernndez con Blas de Otero.

"La motivacin es facilitar el acceso a personas con problemas de movilidad. Adems, son zonas comerciales; esperamos que esta medida sirva tambin para facilitar el acceso a los comercios". En 2016, con la municipalizacin del alumbrado pblico, la mancomunidad pudo ahorrar "cerca de 50.000 euros entre consumos y mantenimiento", explica el actual presidente. "Sobre todo es una demanda que tenemos los vecinos desde que se cre el barrio, que el ayuntamiento asuma responsabilidades de lo pblico. La idea es que lo siguiente sea el suministro de agua, las canalizaciones de riego, y as poco a poco. Si no, todo esto sale a costa de los vecinos, que ya pagamos nuestros impuestos adems de las cuotas de la mancomunidad para mantener todo el rea que es de acceso pblico. No hay zonas acotadas, por lo que entendemos que es el Ayuntamiento quien debe asumir los servicios".

Carlos Arrabal reside en Covibar desde 1986. "Siempre ha habido un buen ambiente vecinal, aunque eso va desapareciendo porque cada vez vamos ms a nuestro aire. Y hace falta reactivarlo para que no se haga viejo, pero es un buen barrio para vivir", concluye.

Marcelo Cuenca. Presidente de la Mancomunidad 2-3 de Covibar

La mancomunidad 2-3 la integran cuatro plazas [los bloques de los edificios residenciales reciben la denominacin de plaza]: Extremadura, Galicia, Castilla Len y Castilla La Mancha. Cada plaza cuenta con diez portales y, en cada portal, hay ocho viviendas que aglutinan un total de 320 hogares.

Gracias al acuerdo suscrito con el Ayuntamiento, el pasado noviembre se realizaron los trabajos de reparacin de aceras y vas de la manzana 2-3. "Estaban deterioradas porque las races de los rboles levantaban las baldosas, y nos estbamos gastando mucho dinero en parchear, as que decidimos empezar a renovarlas completamente", explica Marcelo Cuenca, presidente de esta mancomunidad. "Hemos renovado una parte. Nos queda ms porque costaba mucho dinero y, adems de lo aportado por el Ayuntamiento, los vecinos tambin colaboramos", indica Cuenca, residente desde 1993.

De las cuotas que aportan vecinos y vecinas, segn explica el presidente, una parte se destina al portal, otra a la plaza y otra a la mancomunidad. La competencia en la mejora de las instalaciones recaa en la comunidad de personas propietarias por tratarse de suelo privado de uso pblico- pero tras el convenio rubricado en abril de 2017, pasa a asumirla de forma paulatina el Consistorio.

Ese mes tambin se firm otro acuerdo para la asuncin del alumbrado pblico por parte de la administracin local. Este vecino seala tambin que la urbanizacin "tiene sus cosas", como que al ubicarse prximo a la Caada Real "sufrimos robos". Pero con todo, concluye que se vive "bien" y que es una zona en la que hacer vida de barrio y comprar en sus tiendas. "Yo estoy a gusto", resume.

Entrevista>

"Un lugar desierto puede convertirse en vergel"

Armando Rodrguez Vallina, urbanista idelogo y fundador de Covibar

Eran los aos 70 y Armando Rodrguez Vallina (Asturias, 1932) pensaba que si algn da le dejaban regresar a Espaa del exilio al que le oblig la represin franquista desarrollara planes urbansticos similares a aquellos en los que trabajaba en Pars.

En la capital francesa se form en economa y urbanismo, y el fruto de aquellas enseanzas lo acab vertiendo en Rivas, visualizando vida en un paraje rodeado de basuras y aguas residuales.

De ese ejercicio de imaginacin, charlas y muchos planos y visitas a bancos naci el barrio de Covibar: un proyecto que arranc con 5.000 viviendas y espacios comunes para las actividades sociales, culturales y deportivas.

Un nuevo modelo de urbanizar se consolidaba as importado desde Francia gracias a las ideas de Rodrguez Vallina en las que contemplaba que las personas no slo seran propietarias de la viviendas, sino de los espacios comunes al aire libre.

"En 1978 comenc a visitar distintos lugares de Madrid para ver dnde se podra desarrollar el proyecto, pero ninguno era adecuado o el precio del suelo era muy elevado", rememora. Sobre la pista del territorio ripense le puso un hombre tras una charla sobre urbanismo que Rodrguez Vallina imparti en la madrilea plaza de Tirso de Molina.

"Me dijo que haba una finca de 130 hectreas que poda reunir las condiciones que estaba buscando". As recal este urbanista precursor en un terreno maloliente y, a priori, nada atractivo para un ojo no entrenado en asuntos de desarrollo urbano. "Efectivamente las aguas residuales bajaban libres desde la linde con Viclvaro, y haba que canalizarlas hasta el ro Manzanares, si era posible. Haba que traer la luz, el agua y el gas. Pero el firme del suelo se adaptaba a las condiciones necesarias", explica.

"Era desrtico, pero mereca la pena la inversin. Un desierto puede convertirse en un vergel", apostilla. El precio del suelo era de 1.500 millones de pesetas pero, despus, "se redujo a la mitad". La idea base que sostena el plan era la numerosa cifra de viviendas. "Con menos de 5.000 no se poda iniciar porque las infraestructuras tendran un coste muy elevado y se tendran que vender los pisos a un alto precio que, en un lugar inhspito, nadie querra comprar", aclara. Pero Rodrguez Vallina estudi el terreno hasta el Casco Antiguo y detect que, "si lo hacamos bien", haba mucho suelo alrededor que podra constituir "un nicho de desarrollo de la ciudad".

"Se podan dar luego las condiciones para que la ciudad se ampliara por s sola, ya que vendran otros inversores, gente interesada o los propios propietarios del suelo para desarrollar ms sus fincas". Con el proyecto bien definido tocaba darlo a conocer entre sus futuros habitantes. "Me fui a hablar con los comits de las grandes empresas de Madrid para ver de qu manera poda ofrecerles viviendas en condiciones favorables". Los encuentros cada vez concitaban mayor inters.

"Empezamos dando informacin de 19.00 a 20.00. Despus ampliamos tambin de 20.00 a 21.00 y, al poco, de 21.00 a 22.00. Un da vimos que el proyecto estaba maduro, y abrimos las inscripciones", detalla. As naci la Cooperativas Obrera de Viviendas Baratas (Covibar) y, el 19 de abril de 1979, se celebr la asamblea preparatoria.

"Ya haba 2.000 inscritos que tenan pagado 6.000 pesetas y, despus, 35 letras firmadas y depositadas en el banco. As todo pudo salir adelante". Como retos de futuro, hoy, Armando Rodrguez considera fundamental solucionar "el tema de la Caada Real", el asentamiento ilegal de viviendas que linda con algunas zonas del barrio.

Y, con todo, el idelogo y fundador del primer desarrollo urbano al oeste de la ciudad asegura que esta zona tiene muchos mimbres para que pueda seguir funcionando "de manera solidaria". "Covibar puede durar mucho tiempo", afirma.


Texto: P. Campelo y E. G. Delgado Fotos: Luis Garca Craus

Amanece en Covibar con energa en sus aceras. La gente se arremolina en las paradas de autobs, y el fro apresura el paso del viandante. Abren los comercios del barrio; gente jubilada se entrega a los paseos matutinos y el personal de Rivamadrid comienza a adecentar las calles.

As arranca el trasiego diario en la zona con ms densidad de poblacin del municipio, delimitada por los parques Lineal y del Encuentro, la Caada Real y la carretera de Valencia. Dentro, residen 17.200 personas, y mueven la economa ms de 200 comercios.

En 2018, el rea decana del oeste del municipio cumple 40 aos desde su concepcin y 35 desde la llegada de sus primeras familias. En 1978, la idea de crear un proyecto urbano destinado a la vida en comunidad, con espacios colectivos propiedad de sus habitantes y lugares para la cultura y el deporte cobraba fuerza en la mente de Armando Rodrguez Vallina, idelogo de la Cooperativa Obrera de Viviendas Baratas (Covibar).

Obligado a exiliarse para evitar la represin franquista que, en su caso, se habra saldado con la crcel, se instal en Pars y se form en economa y urbanismo. A su regreso, con la maleta cargada de ideas, busc el lugar donde desarrollar su proyecto de urbanizacin.

Tras visitar numerosos terrenos de la regin, su mente creativa pudo visualizar hogares y vida de barrio en una parcela prxima al lugar donde la ciudad de Madrid verta sus residuos.

Comenzaba as la conquista del oeste ripense: un paraje dominado por los malos olores de las aguas residuales y que distaba cinco kilmetros del Casco Antiguo. En cinco aos, la gesta se transform en realidad, y en marzo de 1983 fueron entregadas las primeras viviendas.

Ese ao residan en el municipio 821 personas. As nacieron las diez mancomunidades que aglutina hoy Covibar. Se trata de zonas de edificios que alojan las viviendas sobre suelo privado de uso pblico dentro de un permetro abierto al trnsito de personas y vehculos. "Se dise con espacios abiertos y zonas privadas de uso pblico.

El Ayuntamiento decidi intervenir en la mejora de estas zonas comunes, como con la municipalizacin del alumbrado, en 2016", explica el concejal del barrio Oeste, Jos Luis Alfaro, sobre la gestin de los gastos de este modelo de arquitectura urbana, an hoy novedoso. Casi cuatro dcadas despus, este "corazn" de barrio pasa por un proceso de transformacin para actualizar esas zonas privadas de uso pblico. Para ello, como apunta el edil, parte de los gastos de renovacin los adopta el Ayuntamiento a travs de la firma de convenios.

El pasado 14 de diciembre, la Junta de Gobierno Local aprob uno con la mancomunidad de Covibar para mejorar la accesibilidad de dos reas comerciales muy transitadas. Con una inversin de 45.000 euros, se construirn dos rampas: una entre las plazas Miguel Hernndez y Blas de Otero (plaza de las ranas), y otra entre las plazas Pablo Picasso y Pau Casals.

La medida beneficia a las 6.000 personas que residen en la urbanizacin, y mejora el acceso a los comercios, algunos de ellos, de los ms antiguos de estas urbanizaciones. Con anterioridad, el Ayuntamiento firm convenios similares para renovar otras zonas, como las aceras de la mancomunidad 2-3.

"Tenemos el objetivo de realizar un trabajo especfico en las reas pioneras, tambin con la urbanizacin Pablo Iglesias. Llevamos a cabo un proceso importante de participacin pblica para detectar necesidades, y buscamos financiacin. Los fondos FEDER duplicaron la inversin que prevea el Ayuntamiento", sostiene Alfaro. Un punto clave reside en la mejora de la accesibilidad y la transitabilidad de un rea urbana con comercios a pie de calle.

"Las escaleras que hay ahora disuaden a quien accede a la plaza de las ranas. Las rampas mejorarn el trnsito hacia los comercios", ejemplifica el concejal. Estas actuaciones suponen un ahorro para quienes residen en las mancomunidades, aliviando la presin en sus cuotas mensuales. Cuestiones como la limpieza o la jardinera ya las asume la empresa municipal de servicios Rivamadrid.

"Tenemos la intencin de seguir trabajando y colaborando con el objetivo de mejorar la comunicacin del barrio, sobre todo, en las reas comerciales", avanza Alfaro.

MEJORAS PARTICIPADAS

En el marco de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI) se preguntaron a la poblacin 25 cuestiones relativas al medio ambiente, equipamiento en Tecnologas de la Informacin y Comunicacin (TIC), infraestructuras y asuntos sociales. Buena parte de las intervenciones fruto de este proceso de participacin tienen como destino zonas del oeste de Rivas, incluida Covibar.

La inversin para esta estrategia que busca hacer crecer la ciudad de manera sostenible proviene de los fondos europeos FEDER. Adems, dentro del Plan Municipal de Inversiones (PMI), que cuenta con 29 millones de euros hasta 2020 para renovar la ciudad, distintos viales se han sometido a trabajos de reparacin del firme, labores que continuarn este ao, y los centros escolares de esta rea de Rivas, el Mario Benedetti, El Olivar, El Parque y la escuela infantil Platero han visto renovadas parte de sus instalaciones gracias, tambin, al PMI y al trabajo participado en sus consejos escolares, donde se priorizaron las obras a ejecutar.

Con todo, el distrito ms habitado y transitado de la ciudad llega a la edad madura manteniendo la vocacin de barrio con la que naci, y consolidado ya como un lugar de servicios e instalaciones modernas o comercios y donde, an hoy, la gente se saluda por las calles.

Cmo valoran Covibar sus habitantes?

Dos presidentes de mancomunidades repasan las ltimas mejoras de espacios comunes, una vecina pionera relata cmo ve hoy su barrio y una comerciante explica cmo es llevar un negocio en esta zona de la ciudad.

Victoria Escobar. Duea de una tienda de 21 aos

Victoria Escobar salt de Coslada a Rivas hace 21 aos. Su marido visitaba mucho el municipio por su trabajo como representante comercial, y les atrajo la zona nada ms visitarla juntos. "Covibar es un barrio muy activo, muy de gente en la calle, con muchos espacios verdes. Se ve mucha vida. Adems tenemos muy buenos servicios y, sobre todo, comercios locales", describe. Al llegar, esta vecina se hizo cargo de la tienda de moda y complementos para mujeres "de todas las edades y tallas" Tope, en la conocida como plaza de las ranas.

"Ya funcionaba antes de que nosotros llegramos, as que la cogimos y llevamos con ella desde que vivimos en Rivas, 21 aos". Incluso en pocas de crisis econmica, y pese al aumento de grandes superficies comerciales, el negocio de Victoria Escobar resiste en Rivas. "La gente cada vez va ms a los centros comerciales y todo se complica, aunque aqu, por ahora, seguimos teniendo clientes fieles que vienen todos los das y que hacen vida de barrio. Y eso es muy importante porque, en mi opinin, la economa local se mueve en los comercios locales, no en los grandes centros comerciales. Por ahora, nos mantenemos", resume.

Hace ya ms de dos dcadas, esta vecina supo ver las posibilidades de estas manzanas. "Hay mucha vidilla para los negocios. Sabamos que iba a funcionar. Slo espero que me llegue hasta jubilarme", anhela Victoria, de 56 aos.

Mara Jos Torres. Vecina pionera

El 7 de mayo de 1983, Mara Jos Torres recal en Covibar para empezar nueva etapa. Recin casada, pas la noche de bodas en su hogar ripense, al que accedi subiendo las siete plantas por las escaleras.

"No funcionaba el ascensor", recuerda. Los pisos se haban entregado en abril, por lo que ella fue de las primeras en asentarse. Desde entonces, ha sido testigo de la evolucin. "He visto una gran transformacin, y me gusta. Apost por el que crea yo que iba a ser un gran municipio y acert. Ha mejorado en todo", sintetiza.

"Covibar est muy bien planteado como barrio desde el principio y ha tenido un buen desarrollo, as que ahora lo que toca es lavarle la cara y acicalarlo", destaca como retos de futuro. Como aspectos fuertes destaca la proximidad a la capital "pero no vivir all". "Me encanta ir a Madrid, pero luego me gusta volver a mi tranquilidad. Tambin hay muchas zonas verdes y parques para nias y nios. Adems est el centro de salud aqu al lado", enumera. Salir "de caas" por la zona, "pasear" o "ir de tiendas" por el comercio local son otros de los aspectos que destaca esta vecina pionera.

Sobre las cuestiones a mejorar, Mara Jos Torres recalca el transporte dentro de la ciudad.  "Tenemos muy buenas conexiones hacia Madrid, pero no tanto las interiores". Trabajo como monitora en el comedor del colegio pblico Jos Saramago y no hay suficientes lneas ni la frecuencia es muy rpida para llegar hasta all", lamenta.

Adems, esta vecina es la coordinadora del club de ftbol sala Rivas Futsal, y considera que "se debera acondicionar el pabelln de El Olivar", donde entrenan y juegan. "El techo est un poco viejo", apunta.

Carlos Arrabal. Presidente de la Mancomunidad de Covibar

Explica Carlos Arrabal, presidente de la Mancomunidad de Covibar, la ms poblada de la zona, que este barrio "se ha hecho mayor" con sus habitantes, por lo que apremia su actualizacin. "Hay muchos desniveles que ahora se salvan con escaleras, y es necesario habilitar accesos para personas con movilidad reducida", sostiene.

La instalacin de rampas viene a solventar parte de esta problemtica. "Es la nica solucin, pero no en todos los sitios se pueden colocar", avanza. Fruto del convenio firmado con el Ayuntamiento, la Mancomunidad conectar con esta infraestructura las plazas Pau Casals con Pablo Picasso, y Miguel Hernndez con Blas de Otero.

"La motivacin es facilitar el acceso a personas con problemas de movilidad. Adems, son zonas comerciales; esperamos que esta medida sirva tambin para facilitar el acceso a los comercios". En 2016, con la municipalizacin del alumbrado pblico, la mancomunidad pudo ahorrar "cerca de 50.000 euros entre consumos y mantenimiento", explica el actual presidente. "Sobre todo es una demanda que tenemos los vecinos desde que se cre el barrio, que el ayuntamiento asuma responsabilidades de lo pblico. La idea es que lo siguiente sea el suministro de agua, las canalizaciones de riego, y as poco a poco. Si no, todo esto sale a costa de los vecinos, que ya pagamos nuestros impuestos adems de las cuotas de la mancomunidad para mantener todo el rea que es de acceso pblico. No hay zonas acotadas, por lo que entendemos que es el Ayuntamiento quien debe asumir los servicios".

Carlos Arrabal reside en Covibar desde 1986. "Siempre ha habido un buen ambiente vecinal, aunque eso va desapareciendo porque cada vez vamos ms a nuestro aire. Y hace falta reactivarlo para que no se haga viejo, pero es un buen barrio para vivir", concluye.

Marcelo Cuenca. Presidente de la Mancomunidad 2-3 de Covibar

La mancomunidad 2-3 la integran cuatro plazas [los bloques de los edificios residenciales reciben la denominacin de plaza]: Extremadura, Galicia, Castilla Len y Castilla La Mancha. Cada plaza cuenta con diez portales y, en cada portal, hay ocho viviendas que aglutinan un total de 320 hogares.

Gracias al acuerdo suscrito con el Ayuntamiento, el pasado noviembre se realizaron los trabajos de reparacin de aceras y vas de la manzana 2-3. "Estaban deterioradas porque las races de los rboles levantaban las baldosas, y nos estbamos gastando mucho dinero en parchear, as que decidimos empezar a renovarlas completamente", explica Marcelo Cuenca, presidente de esta mancomunidad. "Hemos renovado una parte. Nos queda ms porque costaba mucho dinero y, adems de lo aportado por el Ayuntamiento, los vecinos tambin colaboramos", indica Cuenca, residente desde 1993.

De las cuotas que aportan vecinos y vecinas, segn explica el presidente, una parte se destina al portal, otra a la plaza y otra a la mancomunidad. La competencia en la mejora de las instalaciones recaa en la comunidad de personas propietarias por tratarse de suelo privado de uso pblico- pero tras el convenio rubricado en abril de 2017, pasa a asumirla de forma paulatina el Consistorio.

Ese mes tambin se firm otro acuerdo para la asuncin del alumbrado pblico por parte de la administracin local. Este vecino seala tambin que la urbanizacin "tiene sus cosas", como que al ubicarse prximo a la Caada Real "sufrimos robos". Pero con todo, concluye que se vive "bien" y que es una zona en la que hacer vida de barrio y comprar en sus tiendas. "Yo estoy a gusto", resume.

Entrevista>

"Un lugar desierto puede convertirse en vergel"

Armando Rodrguez Vallina, urbanista idelogo y fundador de Covibar

Eran los aos 70 y Armando Rodrguez Vallina (Asturias, 1932) pensaba que si algn da le dejaban regresar a Espaa del exilio al que le oblig la represin franquista desarrollara planes urbansticos similares a aquellos en los que trabajaba en Pars.

En la capital francesa se form en economa y urbanismo, y el fruto de aquellas enseanzas lo acab vertiendo en Rivas, visualizando vida en un paraje rodeado de basuras y aguas residuales.

De ese ejercicio de imaginacin, charlas y muchos planos y visitas a bancos naci el barrio de Covibar: un proyecto que arranc con 5.000 viviendas y espacios comunes para las actividades sociales, culturales y deportivas.

Un nuevo modelo de urbanizar se consolidaba as importado desde Francia gracias a las ideas de Rodrguez Vallina en las que contemplaba que las personas no slo seran propietarias de la viviendas, sino de los espacios comunes al aire libre.

"En 1978 comenc a visitar distintos lugares de Madrid para ver dnde se podra desarrollar el proyecto, pero ninguno era adecuado o el precio del suelo era muy elevado", rememora. Sobre la pista del territorio ripense le puso un hombre tras una charla sobre urbanismo que Rodrguez Vallina imparti en la madrilea plaza de Tirso de Molina.

"Me dijo que haba una finca de 130 hectreas que poda reunir las condiciones que estaba buscando". As recal este urbanista precursor en un terreno maloliente y, a priori, nada atractivo para un ojo no entrenado en asuntos de desarrollo urbano. "Efectivamente las aguas residuales bajaban libres desde la linde con Viclvaro, y haba que canalizarlas hasta el ro Manzanares, si era posible. Haba que traer la luz, el agua y el gas. Pero el firme del suelo se adaptaba a las condiciones necesarias", explica.

"Era desrtico, pero mereca la pena la inversin. Un desierto puede convertirse en un vergel", apostilla. El precio del suelo era de 1.500 millones de pesetas pero, despus, "se redujo a la mitad". La idea base que sostena el plan era la numerosa cifra de viviendas. "Con menos de 5.000 no se poda iniciar porque las infraestructuras tendran un coste muy elevado y se tendran que vender los pisos a un alto precio que, en un lugar inhspito, nadie querra comprar", aclara. Pero Rodrguez Vallina estudi el terreno hasta el Casco Antiguo y detect que, "si lo hacamos bien", haba mucho suelo alrededor que podra constituir "un nicho de desarrollo de la ciudad".

"Se podan dar luego las condiciones para que la ciudad se ampliara por s sola, ya que vendran otros inversores, gente interesada o los propios propietarios del suelo para desarrollar ms sus fincas". Con el proyecto bien definido tocaba darlo a conocer entre sus futuros habitantes. "Me fui a hablar con los comits de las grandes empresas de Madrid para ver de qu manera poda ofrecerles viviendas en condiciones favorables". Los encuentros cada vez concitaban mayor inters.

"Empezamos dando informacin de 19.00 a 20.00. Despus ampliamos tambin de 20.00 a 21.00 y, al poco, de 21.00 a 22.00. Un da vimos que el proyecto estaba maduro, y abrimos las inscripciones", detalla. As naci la Cooperativas Obrera de Viviendas Baratas (Covibar) y, el 19 de abril de 1979, se celebr la asamblea preparatoria.

"Ya haba 2.000 inscritos que tenan pagado 6.000 pesetas y, despus, 35 letras firmadas y depositadas en el banco. As todo pudo salir adelante". Como retos de futuro, hoy, Armando Rodrguez considera fundamental solucionar "el tema de la Caada Real", el asentamiento ilegal de viviendas que linda con algunas zonas del barrio.

Y, con todo, el idelogo y fundador del primer desarrollo urbano al oeste de la ciudad asegura que esta zona tiene muchos mimbres para que pueda seguir funcionando "de manera solidaria". "Covibar puede durar mucho tiempo", afirma.

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