GRUPO PAST
Nacido en Costa de Marfil, de familia libanesa, residente en Burdeos y con frecuentes viajes laborales a España, el videoartista Stéphane Abboud (1976) presenta la pieza visual "L"autre" ("El otro"). En ella, un actor con el torso desnudo (Eric Bignac) intenta salir de la pantalla, siempre mirando a quien le pueda mirar. Ideado para proyectarse sobre una superficie acristalada (de un local comercial, edificio o vivienda...), sólo se ha exhibido públicamente una vez, en Burdeos, en la vitrina de una casa que da a la calle y llevaba oculta tras unos maderos 30 años, según cuenta Abboud (ver foto).
"El otro" es un trabajo que el artista realizó en 2010 por encargo del Museo de Arte Contemporáneo de su ciudad, pero nunca se llegó a mostrar en el mismo. Su único pase público, en invierno, despertó la curiosidad de los transeúntes. Abboud se ocultó en el interior del inmueble, tras la vidriera, para ver la reacción de los espectadores transeúntes. "HabÃa gente que querÃa tocar el cristal, otros charlaban entre sà curioseando, alguno decÃa que le parecÃa una mierda.
En el momento más álgido pudieron concentrarse 25 personas. Hubo quien se quedó media hora observando a pesar del frÃo", rememora. En el caso de Rivas, al proyectarse sobre uno de los ventanales de la planta baja del Ayuntamiento, en la plaza de la Constitución, el público deberá acudir expresamente al lugar para ver la cinta, que dura 40 minutos. "Es un vÃdeo donde lo importante es la mirada, y cómo se genera una relación entre el soporte imagen y la gente", explica este cineasta que ha trabajado con relevantes figuras de otras artes escénicas como la ópera, el teatro, los conciertos musicales o citas sonoras de DJ.
El vÃdeo lo presentó al Concurso de Intervenciones ArtÃsticas bajo el paraguas del Grupo Past, que él integra con la creadora madrileña Patricia VilllamarÃn, licenciada en Bellas Artes. Abboud, que imparte clases de vÃdeoarte en la Universidad de Burdeos, confiesa que lo que más le interesa en un "objeto creativo es la capacidad de generar una reacción individual o colectiva del ser humano".
Algo que parece provocar el vÃdeo que llega a Rivas. Cuando se le pregunta si hace falta más arte en el espacio público, reflexiona: "Lo que hace falta es investir a la calle como espacio de todos, con actividades artÃsticas, pero también con actividades simplemente. El arte es una actividad como otra cualquiera. Lo importante es volver a generar espacios de comunicación entre la gente".
Y advierte contra el peligro posmoderno de convertir el espacio público "en una suerte de parque de atracciones del arte. En Francia, un paÃs muy acostumbrado a la ayuda pública, tropiezas también con propuestas de calle que no tienen mucho sentido artÃsticamente"
GRUPO PAST
Nacido en Costa de Marfil, de familia libanesa, residente en Burdeos y con frecuentes viajes laborales a España, el videoartista Stéphane Abboud (1976) presenta la pieza visual "L"autre" ("El otro"). En ella, un actor con el torso desnudo (Eric Bignac) intenta salir de la pantalla, siempre mirando a quien le pueda mirar. Ideado para proyectarse sobre una superficie acristalada (de un local comercial, edificio o vivienda...), sólo se ha exhibido públicamente una vez, en Burdeos, en la vitrina de una casa que da a la calle y llevaba oculta tras unos maderos 30 años, según cuenta Abboud (ver foto).
"El otro" es un trabajo que el artista realizó en 2010 por encargo del Museo de Arte Contemporáneo de su ciudad, pero nunca se llegó a mostrar en el mismo. Su único pase público, en invierno, despertó la curiosidad de los transeúntes. Abboud se ocultó en el interior del inmueble, tras la vidriera, para ver la reacción de los espectadores transeúntes. "HabÃa gente que querÃa tocar el cristal, otros charlaban entre sà curioseando, alguno decÃa que le parecÃa una mierda.
En el momento más álgido pudieron concentrarse 25 personas. Hubo quien se quedó media hora observando a pesar del frÃo", rememora. En el caso de Rivas, al proyectarse sobre uno de los ventanales de la planta baja del Ayuntamiento, en la plaza de la Constitución, el público deberá acudir expresamente al lugar para ver la cinta, que dura 40 minutos. "Es un vÃdeo donde lo importante es la mirada, y cómo se genera una relación entre el soporte imagen y la gente", explica este cineasta que ha trabajado con relevantes figuras de otras artes escénicas como la ópera, el teatro, los conciertos musicales o citas sonoras de DJ.
El vÃdeo lo presentó al Concurso de Intervenciones ArtÃsticas bajo el paraguas del Grupo Past, que él integra con la creadora madrileña Patricia VilllamarÃn, licenciada en Bellas Artes. Abboud, que imparte clases de vÃdeoarte en la Universidad de Burdeos, confiesa que lo que más le interesa en un "objeto creativo es la capacidad de generar una reacción individual o colectiva del ser humano".
Algo que parece provocar el vÃdeo que llega a Rivas. Cuando se le pregunta si hace falta más arte en el espacio público, reflexiona: "Lo que hace falta es investir a la calle como espacio de todos, con actividades artÃsticas, pero también con actividades simplemente. El arte es una actividad como otra cualquiera. Lo importante es volver a generar espacios de comunicación entre la gente".
Y advierte contra el peligro posmoderno de convertir el espacio público "en una suerte de parque de atracciones del arte. En Francia, un paÃs muy acostumbrado a la ayuda pública, tropiezas también con propuestas de calle que no tienen mucho sentido artÃsticamente"