El Auditorio Pilar Bardem acoge este sábado, 7 de noviembre (21.00), una representación operística: La Traviata, en versión reducida: 90 minutos, piano, cuarteto de cuerda y cuatro voces. Entradas aquí. 12 euros (ver descuentos). Sonarán las escenas más célebres: el brindis "Libiamo" o el aria Lunge da lei.
Es "La Traviata" una de las óperas más representadas del mundo. Y algunos de sus pasajes, los más reconocibles por el público. La escena del brindis ("Libiamo ne lieti calici") o arias como "Lunge da lei" representan auténticas cimas de la historia musical. Pero cuando su autor, el italiano Giussepi Verdi, la estrenó en la Fenice de Venecia en 1853 resultó un estrepitoso fracaso.
El Auditorio Pilar Bardem ha escogido la obra con la que el compositor italiano alcanzó su madurez artística para ofrecer a los ripenses su primer montaje operístico de la temporada: eso sí, en versión reducida. Porque el amor "improcedente" entre la cortesana parisina Violeta (la soprano Elena Gallardo) y Alfredo Germont (el tenor Adolfo Nieto) apenas dura hora y media en este montaje de la compañía Mundo Lírico, que ha diseñado una adaptación musical para piano (el maestro César Belda), cuarteto de cuerda y cuatro cantantes solistas: los dos citados más un barítono (Alberto Arrabal, que interpreta a Giorgio Armont) y un bajo (Carlos Guttemberger, el doctor Grenvil).
Basada en la novela de Alejandro Dumas "La dama de las camelias", y con libreto de Franceso Piave, "La Traviata" relata la pasión fatal que brota entre una prostituta de lujo, enferma de tuberculosis, y el hijo de un miembro de la alta burguesía de la capital francesa. Su amor, doloroso por imposible, porque atenta contra las pudorosas costumbres parisinas, acaba en desenlace fatal: reencuentro entre los amantes en el instante previo a la muerte de "la extraviada".
MADUREZ ARTÍSTICA
Con esta obra, Verdi alcanzó su madurez artística: por la hondura de los personajes, su orquestación más rica y la plena solidez en la construcción dramática. Dividida en tres actos, se distingue de otras óperas verdianas por el profundo realismo con el que se viste: lejos de los grandes faustos históricos como "Aida" y "Nabucco" o las tragedias estilo "Macbeth". "La Traviata" es un drama sicológico de marcado carácter intimista. Y una de las favoritas indiscutibles de la tribu verdiana, que es legión en el planeta.
El Auditorio Pilar Bardem acoge este sábado, 7 de noviembre (21.00), una representación operística: La Traviata, en versión reducida: 90 minutos, piano, cuarteto de cuerda y cuatro voces. Entradas aquí. 12 euros (ver descuentos). Sonarán las escenas más célebres: el brindis "Libiamo" o el aria Lunge da lei.
Es "La Traviata" una de las óperas más representadas del mundo. Y algunos de sus pasajes, los más reconocibles por el público. La escena del brindis ("Libiamo ne lieti calici") o arias como "Lunge da lei" representan auténticas cimas de la historia musical. Pero cuando su autor, el italiano Giussepi Verdi, la estrenó en la Fenice de Venecia en 1853 resultó un estrepitoso fracaso.
El Auditorio Pilar Bardem ha escogido la obra con la que el compositor italiano alcanzó su madurez artística para ofrecer a los ripenses su primer montaje operístico de la temporada: eso sí, en versión reducida. Porque el amor "improcedente" entre la cortesana parisina Violeta (la soprano Elena Gallardo) y Alfredo Germont (el tenor Adolfo Nieto) apenas dura hora y media en este montaje de la compañía Mundo Lírico, que ha diseñado una adaptación musical para piano (el maestro César Belda), cuarteto de cuerda y cuatro cantantes solistas: los dos citados más un barítono (Alberto Arrabal, que interpreta a Giorgio Armont) y un bajo (Carlos Guttemberger, el doctor Grenvil).
Basada en la novela de Alejandro Dumas "La dama de las camelias", y con libreto de Franceso Piave, "La Traviata" relata la pasión fatal que brota entre una prostituta de lujo, enferma de tuberculosis, y el hijo de un miembro de la alta burguesía de la capital francesa. Su amor, doloroso por imposible, porque atenta contra las pudorosas costumbres parisinas, acaba en desenlace fatal: reencuentro entre los amantes en el instante previo a la muerte de "la extraviada".
MADUREZ ARTÍSTICA
Con esta obra, Verdi alcanzó su madurez artística: por la hondura de los personajes, su orquestación más rica y la plena solidez en la construcción dramática. Dividida en tres actos, se distingue de otras óperas verdianas por el profundo realismo con el que se viste: lejos de los grandes faustos históricos como "Aida" y "Nabucco" o las tragedias estilo "Macbeth". "La Traviata" es un drama sicológico de marcado carácter intimista. Y una de las favoritas indiscutibles de la tribu verdiana, que es legión en el planeta.