La ConcejalÃa de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid creó a principios de 2009 el taller de formación para el acogimiento en familia extensa. Se trata de un espacio dirigido a mejorar las habilidades educativas de los miembros de las familias que acogen a menores cuyos padres y madres no pueden hacerse cargo de su cuidado y atención de forma más o menos prolongada. En Rivas, ha seguido creciendo el proyecto hasta alcanzar actualmente los 26 menores que están en situación de acogimiento en familia extensa y apoyados por los Servicios Sociales municipales. Y sus acogedores son abuelos y abuelas (10 casos), tÃos y tÃas (5) y hermanos y hermanas (2).
Llegado el verano, el taller cumple medio año con un balance positivo: ha celebrado cinco sesiones con una media de asistentes de diez personas. Y el próximo martes 7 de julio se ha programado un encuentro lúdico con todos los acogedores, acogedoras, acogidos y acogidas para reforzar el vÃnculo creado durante estos meses entre los participantes y motivarles en la continuidad.
El acogimiento familiar ofrece un ambiente de convivencia familiar de seguridad y afecto a los niños y niñas que tengan que estar separados por un tiempo indefinido de sus progenitores, porque no sea posible o deseable el retorno.
"Supone una medida de protección temporal y transitoria, e implica que desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento se siga trabajando la recuperación de la familia de origen y que los menores sigan manteniendo contactos con dicha familia", explica la concejala de Servicios Sociales, Mª Paz Parrilla.
El acogimiento también implica un desarrollo de los vÃnculos afectivos en la vida familiar, atención individualizada y personalizada y una atención integradora y normalizadora. Además, permite que los niños y las niñas vivan con personas que ya conocen y en las que confÃan, lo que facilita enormemente la identidad cultural y étnica, y refuerza las relaciones entre hermanos y hermanas, asà como la construcción y solidificación de los vÃnculos afectivos con los miembros de la familia extensa evitando asà la atención en residencias.
El taller favorece aspectos actitudinales y emocionales: disposición a aceptar el pasado del niño o niña, sus sentimientos y sus recuerdos sobre su familia; disposición a mostrar respeto hacia la familia biológica y las circunstancias que llevaron a la separación; ayudar al niño o niña a conservar y valorar su propia historia y a aceptar sus sentimientos de ambivalencia e inseguridad, asà como favorecer los contactos con sus progenitores.
La ConcejalÃa de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid creó a principios de 2009 el taller de formación para el acogimiento en familia extensa. Se trata de un espacio dirigido a mejorar las habilidades educativas de los miembros de las familias que acogen a menores cuyos padres y madres no pueden hacerse cargo de su cuidado y atención de forma más o menos prolongada. En Rivas, ha seguido creciendo el proyecto hasta alcanzar actualmente los 26 menores que están en situación de acogimiento en familia extensa y apoyados por los Servicios Sociales municipales. Y sus acogedores son abuelos y abuelas (10 casos), tÃos y tÃas (5) y hermanos y hermanas (2).
Llegado el verano, el taller cumple medio año con un balance positivo: ha celebrado cinco sesiones con una media de asistentes de diez personas. Y el próximo martes 7 de julio se ha programado un encuentro lúdico con todos los acogedores, acogedoras, acogidos y acogidas para reforzar el vÃnculo creado durante estos meses entre los participantes y motivarles en la continuidad.
El acogimiento familiar ofrece un ambiente de convivencia familiar de seguridad y afecto a los niños y niñas que tengan que estar separados por un tiempo indefinido de sus progenitores, porque no sea posible o deseable el retorno.
"Supone una medida de protección temporal y transitoria, e implica que desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento se siga trabajando la recuperación de la familia de origen y que los menores sigan manteniendo contactos con dicha familia", explica la concejala de Servicios Sociales, Mª Paz Parrilla.
El acogimiento también implica un desarrollo de los vÃnculos afectivos en la vida familiar, atención individualizada y personalizada y una atención integradora y normalizadora. Además, permite que los niños y las niñas vivan con personas que ya conocen y en las que confÃan, lo que facilita enormemente la identidad cultural y étnica, y refuerza las relaciones entre hermanos y hermanas, asà como la construcción y solidificación de los vÃnculos afectivos con los miembros de la familia extensa evitando asà la atención en residencias.
El taller favorece aspectos actitudinales y emocionales: disposición a aceptar el pasado del niño o niña, sus sentimientos y sus recuerdos sobre su familia; disposición a mostrar respeto hacia la familia biológica y las circunstancias que llevaron a la separación; ayudar al niño o niña a conservar y valorar su propia historia y a aceptar sus sentimientos de ambivalencia e inseguridad, asà como favorecer los contactos con sus progenitores.